Sinopsis
Basada en la historia real del perro japonés con el mismo nombre, esta película trata la historia de Parker Wilson (Richard Gere), que es un profesor de universidad, que un día al bajar de un tren se encuentra aun perro en la estación. Él cree que el perro se ha perdido y decide llevarlo a su casa, creyendo que al día siguiente, encontraría al dueño, pero al no encontrarlo se lo acaba quedando y lo llama Hachiko (apodado Hachi).
Con el paso de los años una amistad increíble crece entre ellos, Hachi iba todos los días a esperarle a la estación del tren, pero un día su dueño fallece de manera inesperada y jamás regresa. Aun así el perro se queda esperándolo durante diez años en la estación hasta su propia muerte.
Ficha Técnica
Dirección: Lasse Hallström
Producción: Richard Gere, Bill Johnson, Vicki Shigekuni Wong
Guión: Stephen P. Lindsey
Reparto: Richard Gere, Joan Allen, Sarah Roemer, Cary-Hiroyuki Tagawa, Eric Avari, Jason Alexander, Davenia McFadden, Kevin DeCoste, Tora Hallstrom, Robbie Sublett, Hachiko, en edad adulta, ha sido interpretado por tres perros de raza Akita llamados Chico, Layla y Forrest. Cada cual representaba un periodo diferente de la vida del can.
Año: 2009
Género: Drama
Duración: 104 minutos
Opinión Personal
Hachiko, una película que desde que se estrenó teníamos ganas de ver (Sayuri más que Yue). Por el perro, claro. La historia de Hachiko siempre me había parecido preciosa y la verdad, había ganas de verla en carne en hueso.
En cuanto a la película, es una adaptación muy libre de la historia real... no coinciden ni época, ni país, ni el principio de la historia... Cosa que no sabíamos y que nos desconcertó un poco al principio. Aceptado eso, sólo queda enamorarse de Hachiko. Me han sobrado bastantes planos de Richard Gere, y no digamos de su esposa, a la que hemos llegado a odiar (alguien entiende a esa...).
No hay mucha historia, la película se resume en dos líneas: hombre encuentra perrito adorable, hombre se lo queda aunque a la mujer no le hacía gracia, hombre y perro se hacen muy amigos, hombre muere y perro fiel le espera donde siempre se encontraban hasta su muerte...
Estatua de Hachikō, fuera de la Salida de Hachikō de la estación de Shibuya
La película se disfruta gracias al adorable (adorables, porque claro, son varios) Akita protagonista. Nos saca bastantes sonrisas y al final de la película preparar los pañuelos. Ver al viejo Hachi con esa carita y esa música melodramática que suena de fondo... no se puede preparar mejor el terreno, vaya. Sayuri lloró a mares y yo también me emocioné lo mío. Ya que consiguen transmitir el sentimiento de pena a la perfección, es difícil no derramar lágrimas viendo esta película.
En conclusión, si te gustan los animales (en este caso los perros), podrás verla pese a sus varios fallos, y además llorarás. Si no, no la veas, porque la película en si no vale nada. Pero desde luego, la historia real de Hachiko nos seguirá pareciendo admirable, preciosa y triste a la vez; una historia que vale la pena contar (y que desde luego se podía haber hecho muuuchoooooo mejor).
Nota Peli: 4
Nota a Hachiko: 10

